MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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domingo, 4 de julio de 2010

EL PRIMER SÁBADO DE JULIO DE 2010



Soplaba viento de levante. Busqué un abrigo en donde meterme. La hora de la comida era la propicia para encontrar sitio y poder dejar el coche, aprovechando que los primeros bañistas se irían a su casa a comer. El agua estaba a 23 grados. El cielo estaba encapotado y cayeron algunas gotas de agua. Pero no me importaba, yo estaba ya en el agua. Estuve siete horas. Entré a las 14 horas y salí a las 21. Cuando el sol se estaba escondiendo. Llevaba mi traje de 5 mm, comprado el otoño pasado, sin peto. Pensaba por las tablas del Winguru que la temperatura del agua estaría en 23 grados y por ello, para ir con menos lastre, no quiso ponerme el chaleco independiente del traje, pues pensaba que no tendría ya frio, como así fue, pues el agua estaba cálida, aunque no muy transparente. Ya se notaba que había llegado el verano. Ni siquiera noté la termoclina. Debería estar aquella a mas de 16 metros de profundidad, pues estuve bajando casi a 17 metros y no noté cambio brusco de temperatura en el agua. En el cinto solo me puse tres kilos. Pero aún me sobraba un kilo, pues notaba que en cuando estaba llegando al fondo, no me podía frenar muy bien. Bajé unas cien veces, a una profundidad mínima de 13 metros. Terminé cansado. Y la pesca no fue nada nuevo, otros dos kilos y poco de salmonetes, dos corvinas grandes, un serrano con rayas blanquecino que capturé por equivocación. Vi dos meros de un kilo aproximadamente, que por su pequeño tamaño no cogí.Y al final un gran magre de casi 700 gramos.
A pesar de no ir muy lastrado, y de que la temperatura del agua era buena, había una gran corriente que aún cuando estaba a cubierto, me cansaba mas de la cuenta. En resumen, no buceé como otros días, tranquilo, relajado y descansado. Aún cuando tampoco estuve estresado.

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