MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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jueves, 6 de diciembre de 2012

El día de la Constitución era el día de los dentones. El clásico denton del día de la Constitución

La temperatura del agua era de 16 grados. El viento de poniente estaba dejando la mar planchada. El agua estaba transparente. El día medio nublado. Llevaba el traje nuevo de 7 mm, con pantalón de tirantes de 7 mm también. En el cinto nueve kilos de plomos. Llevaba tres kilos de quita y pon. Me quité un kilo y continué buceando con 8 kilos. Les vi. Estaban aquel día los dentones allí. Casi subían a la superficie para divisarme. Pensé que si seguían subiendo y se me acercaban, les dispararía sin ni siquiera bajar a hacer una espera. Pero no se acercaban mucho. Esperé a que se marcharan, para no asustarlos, antes de hacer una espera. Estuve haciendo varias esperas. Pero los dentones no aparecían. Fui cambiando de lugar. Hasta que, llegadas las 14,20 horas de la tarde, bajé y vi que los dentones los tenía pegados. Eran grandes, pero mi reacción,  al verme sorprendido por aquellos dentones, les hizo huir presas del pánico. Conservé la calma y me quedé mas tiempo en el fondo,  pues a pesar de que habían huido, algo me decía que algún despistado se me acercaría. Así fue, un pequeño dentón despistado,  de 3 kilos,   venía  directo hacía la punta del fusil. Esperé a que se girara un poco para darle de costado. Apunté bien, alineando la culata con la punta del cañón, hacía el centro de la cabeza del dentón. Apreté el gatillo sin mover un ápice el fusil, y el arpón salió fulminando al dentón en la cabeza. En ese momento empecé a subir, recogiendo la cuerda del arpón para que el dentón no se metiese en una grieta del fondo como pretendía. Le atraje hacia mi. Le cogí por debajo de las agallas y de un certero tajo del cuchillo que llevaba en la pantorrilla, le hice pasar al mundo de los pescados o de los peces muertos. Intenté varias veces hacer mas esperas. Pero los dentones se habían marchado. O estaban lejos y ya no se acercaban. Luego,  un salmonete me dejó perplejo. Después de dos disparos a la cabeza, uno de ellos le había arrancado un ojo. En una tercera bajada intenté cogerlo con la mano, pero el salmonete era tan grande y tan fuerte que no me cabía en la mano y además tenía mas fuerza que yo. Y eso que ya llevaba dos disparos en la cabeza. Era un enorme salmonete de casi medio kilo. El mas grande que había tenido en mis manos. Pero se me fue y lo perdí. No obstante cogí otro salmonete chico, mucho mas chico que aquel monstruo que se me había escapado.
El magnifico fusil roller construido por Alcaraz, mi compañero de pesca, había causado estragos,  en la fauna submarina, aquel día de la Constitución. Sus colores de agua marina, competían con los que,  el dentón, en su cabeza, tenía. El traje de neopreno de 7 mm, Fisterra, me había proporcionado unas cálidas esperas y una jornada de pesca submarina muy agradecida.








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3 comentarios:

alfonso dijo...

Enhorabuena, por lo visto los días señalados son los que mejor se te dan.Pero no me parece bien que te parezca pequeño un dentón de 3k, ya firmaría yo por coger siempre eso.Lo que no me ha quedado claro es si lo cogiste con tu fusil clásico o con el de "adorno".

Jack Blake dijo...

Hol Alfonso. Ese dentón era un pequeñajo, comparado con los que había visto huir presas del pánico. Era solo un bebé, un inocente dentón. El fusil de adorno, realmente es un fusil que incorpora tres fusiles en uno solo. Además de buena estética es un fusil, preciso, capaz de clavar a poca distancia un salmonete, como de matar un dentón a 5 metros de distancia. La utilización alternativa o a la vez de sus gomas hace del fusil rollergum de Alcaraz, uno de los únicos fusiles capaces de adaptarse a las necesidades del pescador, sin cambiar de fusil. Es decir, además de lucir un buen adorno, es un fusil efectivo, y una obra de arte hecha por un pescador submarino. Aunque el dentón lo podía haber clavado con mi fusil, pues tuve la sangre fría de dejar que se acercase a tan solo un metro de la punta del fusil, antes de apretar el gatillo. Un saludo.

alfonso dijo...

Ya me ha quedado claro q lo mataste con el de "adorno", ahora también, me ha quedado claro porque se fueron los demás dentones estando como estaban al principio tan susceptibles de pasar al otro mundo.Y es q estabais los dos dando volteretas e intercambiando fusiles, lo q no entiendo es como se atrevió, ese a acercarse.¡Ves!No solo yo tengo días de suerte.Tienes q preguntarle a Alcaraz si los vende, pues yo estoy interesado en comprar uno pero sin pintar.