MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



Política de cookies

Este sitio emplea cookies para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tráfico. Google recibe información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que autorizas el uso de cookies.

Entendido y estoy de acuerdo.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Los fusiles que atraen a los dentones.





El agua estaba en 17 grados, bastante mas caliente que la temperatura exterior. El crudo otoño había hecho su aparición ese mismo día con una bajada de temperaturas de 7 grados en superficie. Sin embargo en el mar la temperatura solo había disminuido 3 grados desde el fin de semana anterior. Llevaba la chaqueta de 7 mm comprada el año anterior, y el pantalón con peto de 7 mm, que ya tenía varios años y se habría quedado en unos 4 milímetros o cinco. En el cinto llevaba cuatro kilos y medio  de plomo y a  veces 5, dependiendo de la profundidad me ponía mas o menos. Prescindí del chaleco de plomos, puesto que comprobé que para equilibrar la flotabilidad del propio chaleco necesitaba al menos 1 kilo y seiscientos gramos. De esta forma, sin chaleco, tendría menos resistencia al bajar y al subir, y tendría que llevar menos plomos en total. A fin de cuentas cuatro o cinco kilos en el cinto, no era mucho peso para la cintura.
Habiamos ido en kayak, mi compa y yo al este del Cabo Tiñoso. Solamente hicimos unos 2 kilómetros y medio en kayak, el resto de la jornada, de unas cuatro horas, lo hicimos dandole a las aletas. Había una considerable corriente del norte levante y a la vuelta cambio a sur poniente.  Aquel día yo no había pescado nada. Y mi compañero tampoco. Pero cuando faltaban dos horas para dar por terminada la jornada, mi compañero había capturado un hermoso dentón a la espera, con su nuevo fusil submarino de madera, que el mismo se había fabricado artesanalmente. A mi compa de pesca le gusta hacerse sus propios fusiles de madera, este es ya el cuarto fusil que construye. El problema es que para construir uno, destruye el anterior. Es como si reciclara el fusil que anteriormente había construido, transformándolo en otro de superiores prestaciones. Los fusiles que construye son auténticas joyas, por su belleza y perfección. Da pena incluso meterlos en un medio tan hostil como es el fondo submarino, porque uno piensa que se van a estropear. Pero lejos de estropearse, esos fusiles son además de joyas, unas armas resistentes al medio e infalibles con los peces. Prueba de ello son las capturas de dentones que realiza mi compa, a los que mi pobre pesquera de aquel día, un salmonete, una corvina mediana y un pez sapo, hacen mala compañía.

No hay comentarios: