MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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domingo, 8 de diciembre de 2013

No vi a los dentones. No estaban el puente de la Constitución de 2013

El agua estaba en 16 grados. Un grado mas que en años anteriores. Fui fiel al lugar y a las fechas. Fui al lugar en donde años anteriores les había visto y dado caza. Pero este maldito año de 2013, maldito como ningún otro, los dentones tampoco habían hecho su aparición en el lugar y en la fecha prevista.
Estaba aburrido de ir todos los días al mismo lugar y no ver a los dentones. Allí no había pesca alguna si los dentones no aparecían.
Pero uno de los días del puente, mientras me dirigía al lugar exacto en donde esperaba encontrar dentones, vi algo que me hizo quedar paralizado. Un grupo de lubinas pasaba debajo de mi, mientras nadaba, el fondo no tendría mas de cinco metros. No me dio tiempo a reaccionar, las lubinas eran de unos 5 kilos, e iban alineadas formando una cabeza de grupo, detrás de las lubinas, vi una especie de palometones, o pasadores, a continuación de los pasadores y en la retaguardia de la formación, iban unos palometones enormes de unos veintitantos kilos cada uno. No me dio tiempo a reaccionar, pues al ver aquellos enormes palometones, algunos mas grandes que yo, pensé que si les disparaba perdería el fusil. No esperaba ver esa formación o rebaño de peces bien alineados y
no estaba preparado para reaccionar.
Al día siguiente, un pescador submarino ruso, un tal Frederick, me comentó que había capturado una lubina, y que mientras la tenía clavada, vio un enorme palomentón junto a él que pesaría unos 20 kilos. Eso ocurrió un día antes de ver yo la referida formación de lubinas y palometones. Pero estoy seguro que en aquella formación iban también pasadores.
Llevaba el traje de 7 mm. En el cinto llevaba 4,5 kilos de plomo, y en el chaleco, dos pastillas de 800 gramos cada una, en total 6,100 kilos. Ese era el peso del lastre que necesitaba el traje de 7 mm, con peto, Fisterra, comprado el año anterior.