MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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domingo, 17 de mayo de 2015

El puente de mandos del kayak







La idea fue madurando día tras día. Al final la puse en practica. Se trataba de incorporar una radio marina VHF, con tecnología bluetooth , para poder hablar por el teléfono móvil, sin tocarlo con las manos húmedas y que aquel estuviese protegido dentro del kayak en un compartimento estanco. Además, aunque sea en kayak la radio nos puede salvar la vida en el caso de una emergencia, y en la mar la única emergencia que no perdona es aquella que no ha sido prevista.
Para colocar la radio marina y el GPS, tuve que improvisar una pequeña consola, formada por una tabla con dos cuernos y unas mallas de fina cuerda,  que se adhería con un tornillo y una palometa a la tabla donde se encontraba colocada la sonda. El objetivo es que pudiesen ser visibles y manejables los tres instrumentos y que todos ellos estuviesen cerca del kayista para que las pequeñas letras, mapas, y siluetas del fondo submarino se pudiesen ver con suficiente claridad. E resultado del puente de mandos de mi kayak, resulta manifiestamente mejorable, o dicho en otros términos, estéticamente una chapuza, pero a mi me resulta practico y de la máxima utilidad.
Como en el kayak, todo se moja y tiene que ir amarrado, aún cuando los instrumentos tengan la cualidad de ser sumergibles durante media hora a un metro de profundidad, no obstante, el GPS, si no va cubierto con una funda de plástico estanca, puede estropearse. La sonda es mas resistente y solo lleva un cabezal de neopreno en la parte de proa donde rompe con la mar. En cuanto a  la radio opté por meterla en una bolsa de plástico.
Probé la radio llamando por teléfono a través del bluetooth. Lo conseguí, a pesar de que me costó un poco. Deberé leerme las instrucciones mas detenidamente y hacer mas practicas con ella.
Aquel día el agua estaba a 20 grados. El traje de 7 mm, sin peto con dos chalecos, no me hizo pasar calor, y la estancia dentro del agua era muy agradable. En el cinto llevaba 5,5 kilos de plomos.
Sólo, efectivamente buceando, estuve desde las 16 horas hasta las 19 horas. Era muy poco el tiempo empleado en bucear y el tripe de tiempo utilizado en preparar, recoger los equipos y el trayecto en coche. Había fondeado el kayak en una pequeña bahía llamada La Ventana por las gentes del lugar , en donde la pared del acantilado se parte dejando un hueco que entra en la tierra. Allí estaba al abrigo del viento de jaloque de fuerza 3. Pero lo que no había contado es que una corriente con mucha fuerza, me impidió salir de la pequeña bahía, pues cuando intentaba avanzar contra ella y superar el cabo, me era imposible avanzar por mucho que aletease. Por otro lado a favor de la corriente podría rebasar el cabo contrario, pero me hubiera resultado imposible volver otra vez hacía donde estaba el kayak fondeado, pues la corriente me lo hubiese impedido. Otra solución era haberme dejado llevar por la corriente con el kayak cogido de la mano, e ir fondeándolo en los lugares en donde hubiese el fondo adecuado para la pesca. Pero, se había hecho ya muy tarde, no se veía pescado alguno, y las secuelas del constipado seco que me erosionaba  la garganta, me hicieron desistir, y recoger el equipo, atarlo al kayak y volver. Tuve la imprudencia de echarme un chubasquero que no era impermeable, y los rociones del agua me helaban el tétano, a pesar de que la temperatura exterior no era inferior a los veintipocos grados. La próxima vez, no cometeré ese fallo, un chubasquero, o es impermeable, o no sirve para nada y menos en la mar.  Resulta que para remar en el kayak, hay que quitarse la chaqueta de neopreno que oprime las axilas y además produce fatiga por el calor que da. Sin chaqueta hay que ponerse un chubasquero, y un chubasquero de abrigo en invierno. Con eso, la navegación será agradable.