MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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domingo, 26 de julio de 2015

Camarones,cangrejos del Mar Menor valientes. Y peces con cresta juguetones













Encontrar un camarón que se deje fotografiar mientras come o hace sus necesidades evacuatorias de excrementos, no es nada fácil. Se necesita mucha paciencia y familiaridad con los camarones. Pero encontrar dos cangrejos que se preparen para una lucha cuerpo a cuerpo, y desarrollen su combate como si fuese lo mas normal del mundo delante de una cámara submarina, es prácticamente labor de profesionales. Por eso, tal vez, las imágenes no salieron nítidas, dada la velocidad de la batalla. En principio parecía un combate con igualdad de armas, pero no era así. El cangrejo mas chico, además le faltaba una de las pinzas, aunque conservaba el brazo sin pinza medio desencajado, probablemente de otro combate, no obstante se mostró combativo y fue el primero en atacar a su rival. El otro cangrejo atacado, se defendió por lo bajini, tal vez trincando las partes sensibles del cangrejo atacante. Tal fue así el combate, que el cangrejo atacante, viendo que tenía todas las de perder, abandonó el combate y tomo las de Villadiego, alejándose del lugar y dejándole la territorialidad al cangrejo vencedor, que continuó afilándose las armas después del combate, preparado por si el cangrejo perdedor le hacia alguna jugarreta por la espalda. Por eso, allí, con el culo apoyado contra la roca se sentía mas seguro, que un heterosexual metido en un armario en su casa, cuando en la calle se celebra un un festival gay. Luego el pez de la cresta que tenía un ojo falso dibujado, y una cara de sinvergüenza que tiraba de espaldas, se alejó buscando compañeros de juegos.

jueves, 9 de julio de 2015

Una roca llena de vida en el Mar Menor de La Manga













Aquellos días en los que el temporal de levante hacía imposible bucear en el Mediterráneo, la única alternativa,  para poder estar en remojo, era bucear en el Mar Menor. Buceábamos de día y de noche. Aquella roca  estaba llena de camarones y peces zorro y gobios, junto a peces alga de la familia de los caballitos de mar. Pudimos comprobar en las fotos como el pez alga intentaba traicioneramente pillar desprevenido a algún camarón pequeño para zampárselo con su boca de trompeta. Pero la imagen captada por la cámara submarina daba fe de que el camarón no se dejaba atacar ni por la espalda. En un repentino disparo de bala de sus pequeñas pinzas delanteras dejaba al pez alga fuera de combate. No obstante, el pez lo intentaba una y otra vez. Luego aquellos animales que parecían almejas sin concha que como topos iban surcando bajo la superficie de la arena del fondo caminos buscando su comida. Por otro lado las caracolas que aplicaban sus ventosas y sus aristas de la concha, junto a un jugo narcotizante a los berberechos que encontraban. Y los encontraban a través del olfato. El berberecho cuando se sentía atrapado sacaba un pie ambulacral mas largo que un dedo meñique, y a modo de pértiga, pegaba saltos alejándose de su enemiga la caracola de mar. Pero, poco duraban esos saltas y después de encerrarse en su concha, otra vez la caracola venía a comérselo.
Una vez en el Mediterráneo los bancos de espetones bien ordenados, y los cormoranes, ponían un acento distinto en la faunística de la mar.