MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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lunes, 5 de septiembre de 2016

LA DORADA AVESTRUZ



Era uno de los pocos días que,  durante todo el verano, el viento de levante daba una pequeña tregua. No obstante, la mar no se hallaba buena. Una fuerte marejada de mar de fondo del sureste, unida a una corriente respetable, me hicieron,  en tan solo una hora, terminar extenuado, pues debía nadar contra corriente, para que, a la vuelta, aquella me fuese favorable, cuando mas cansado estaría después de bucear mas de cinco horas. Tan aburrido,  de no ver pescado y tan cansado estaba, que a la hora pensaba en que debería salir y abortar la jornada de buceo. Pero, tenía que ponerme en forma haciendo ejercicio, así que,  continúe cinco horas dándole a las aletas contra la fuerte marejada, mientras bajaba unas 80 veces, a escudriñar debajo de las rocas con la linterna, para ver si existía alguna pieza digna de dispararle. Todo iba siendo en vano. No veía nada digno, excepto algunos mújoles que nadaban por el fondo en grupos, pero que no entraban en las cuevas. Nada más intentaba sumergirme, ellos salían explotados huyendo a la velocidad del rayo.  Solo vi dos salmonetes dignos de una cena, pero fallé el único disparo que había hecho aquel día. Unos jureles pequeños, no se dejaban disparar, pues además de chicos nadaban sin parar,  muy rápidos. Era imposible apuntarles. Luego un disparo a una pequeña lecha, que me hubiese servido para cenar, pero se me desclavó. Adiós cena, pensé.
Ya casi iba a iniciar el retorno, cuando divisé en el fondo, a lo lejos, delante de mi izquierda, algo medio dorado que estaba entre la posidonia. Me fui acercando, pensando que podía ser una corvina de las llamadas "perro", por su gran tamaño. Pero conforme me acercaba iba divisando una cola plateada enorme de lo que podía ser una gran lubina. No se veía el cuerpo, pues lo tenía metido entre las espesas algas, tan solo la enorme cola. Así que, como no podía dispararle a la cola, fui adivinando donde estaría la zona próxima a la cabeza. Dirigí el arpón a esa zona y apreté el gatillo. Aquel monstruo había sido clavado por el arpón. Pues se debatía con fuerza. Pero tenía tanta fuerza y debajo del agua iba tirando tanto de mi, que me iba arrastrando. Pude dominar la situación, acercándome al animal, cogiéndolo por debajo de las agallas, y subiendo a la superficie con un para de aletadas. Inmediatamente le clavé la daga en su grande cabezota, dándole muerte  y colgándola del aro portapeces. Se trataba de una gran dorada que pesaría mas de dos kilos, aunque por el tamaño podría pesar unos cinco.
Nadé un poco mas, para ver si podría cazar otra pieza decente para la cena, pues con aquella dorada tan grande no podía cenar, se necesitarían muchos comensales para una cena así. Pero no, aquel día no encontré la cena.
El agua estaba en 27 grados. Llevaba dos kilos en el cinto, pero luego me puse medio kilo mas. Pues al llevar solo dos kilos, me costaba hundir las aletas bajo la superficie del agua y ello me forzaba las rodillas, que después de dos horas me dolían. Fue cosa santa, ese medio kilo mas en el cinto me hizo desaparecer el dolor de las rodillas y así podía nadar mejor. Llevaba la chaqueta de 3 mm, junto a un chaleco de 2 mm. y un pantalón tipo bermudas de neopreno ajustado, que me dejaba las rodillas al descubierto. No pasé nada de frio. Pero la comida no fue precisamente gracias a la mar, sino a unos huevos recién caducados,  que me hice a la cubana. Tal vez otro día pueda comer pescado para una persona, no para cuatro.
La dorada pesó exactamente dos kilogramos.
 

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