MI MUNDO SUBMARINO:

Aún cuando, Julio Verne describió magníficamente ese mundo desconocido, en su obra 20.000 leguas de viaje submarino, y Jackes Cousteau nos dejó imágenes maravillosas de aquellas secuencias pioneras del submarinismo. No todo esta escrito ni visto. Por eso, este blogge lo dedicaré a ver el paisaje submarino, relajante, cálido y transparente de las costas de Murcia. Y como elemento esencial del blog, una aproximación a mi afición favorita, la pesca submarina, en la que me considero un novato con 36 años de experiencia. Un saludo.



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sábado, 25 de febrero de 2017

La retroactividad de la norma sancionadora mas favorable, favorece a unos mas que a otros





Después de un desayuno pantagruélico, sin reposo posterior, tuve que limpiar acuario y hacer kombucha, me decidí ya muy tarde,  con una gran pesadez y dolor de estómago, realizar una visita a aquella cala, suponiendo que estaría mas al abrigo del fuerte viento y marejada de levante.
El agua estaba algo turbia, la mar de fondo era de casi un metro, pero en la orilla, por donde penetré, estaba relativamente tranquila. El agua estaba en 15 grados, la temperatura para cazar dentones y salmonetes, pero, dada la turbidez del agua, solo divisé un salmonete gordo, al que le atravesé la cabeza con el arpón, pero que no se dio por muerto y escapó. Después maté dos pequeños salmonetes que no daban para comer. Tampoco iba a necesitar comer otra cosa que una patata hervida, dado el dolor e hinchazón de estómago durante todo el tiempo que duró la pesca y después de salir del agua.
El equipo era el traje de 7 mm de este año, dos chalecos, 6 kilos de plomos en el cinto y 1,600 gramos en el chaleco de lastre. No tuve frio, pues el traje nuevo y el sol que lucía, me hacían sentir caliente.
En las tres horas que duró la pesca, solo bajé 32 veces. Apenas se divisaba el fondo a 8 metros, por lo que los salmonetes había que buscarlos planeando entre dos aguas, mas bien pegado al fondo.
El pulpo cayó fulminado cuando cambiaba de lugar. Ya al salir, bajé a una losa y una sepia pequeña huyó por poco tiempo, pues el arpón la atravesó.
En resumen, la retroactividad de la norma sancionadora mas favorable, me doy cuenta que favorece a unos mas que a otros. Mi amigo Borriquete, ya había sacado una buena pesquera, cuando yo aún dormía a pata suelta. Y las pesqueras no admiten retroactividad. O se madruga o ya no se pesca.
Aquel otro día, unas semanas antes, localicé unos restos de ánforas, de cuyo hallazgo di parte al Museo de Arqueología Submarina. Pero ya tenían todo documentado, el lugar, los restos de ánforas tipo Dresell, etc., allí quedaron aquellos restos, a merced de que los temporales acabasen con ellos.
Espero que el kombucha me de una buena mejoría al estomago.
Cambiaré el chip. Esos desayunos para gigantes, pasarán a la historia. Un vaso de kéfir, será suficiente para aguantar el tipo largas horas, dándole caña a las largas aletas de bucear. Ya veremos. Pero es que la obesidad me está matando de tanto desayunar.

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